¿Has sentido en ocasiones la necesidad de aventurarte en lo
desconocido? ¿Alguna vez has experimentado el paso de la adrenalina por todo tu
cuerpo que te incita a practicar cosas extremas? O de no ser así, ¿has sentido
alguna vez la curiosidad de conocer cómo era la vida de los mayas en el sureste
mexicano años atrás? Si has respondido que sí a alguna de las preguntas
anteriores, o simplemente te gustaría pasar uno de los ratos más agradables en
tu vida que jamás olvidarás, las grutas de Calcehtok tienen la respuesta
correcta. Estas grutas tienen la capacidad de satisfacer a los más exigentes apasionados
de lo extremo. Quédate asombrado ante esta maravilla de la naturaleza que te
dejará boquiabierto.
Las grutas de Calcehtok se ubican aproximadamente a 55 km al
suroeste de Mérida, Yucatán, y te garantizan una de las experiencias más
aventureras de tu vida, ya que encontrarás a tu paso vestigios de cerámica y
huesos humanos, rocas plagadas de minerales, y las más impresionantes formaciones
naturales de roca y barro. Al adentrarte a la obscuridad total de la gruta, que
por cierto, es una de las más extensas del territorio nacional, tendrás la
opción de decidir entre tres diferentes alternativas. La primera de ellas, para
aquellos que sólo quisieran dar un paseo “a pie” por la gruta, tendrá una
duración de una hora aproximadamente y no requerirá ningún mayor esfuerzo
físico para su realización. La segunda alternativa consiste en un recorrido de
aproximadamente dos horas y media, en donde pondrás a prueba tu capacidad
física y mental para cruzar por inimaginables laberintos naturales, que requerirán
hacer uso del “pecho tierra” para escabullirse entre estrechos pasadizos,
escalar por medio de cuerdas por pendientes inclinadas y resbaladizas e incluso
deslizarse por la superficie de lodo y barro para terminar el increíble
recorrido. Y la tercera opción, misma que pocos se han atrevido a desafiar por
su exigencia física, consiste en un recorrido de seis a ocho horas por pendientes
incluso más inclinadas, escaladas mediante cuerdas de mucho mayor altura y “pechos
tierra” de mayor longitud que buscan satisfacer a todos aquellos hambrientos de
desafíos sumamente extremos. Hay que hacer mención que para la segunda y
tercera alternativa es recomendable acudir con ropa vieja y prácticamente “desechable”,
pues uno entra limpio y fresco, pero sale sucio y agotado.


Suena padre alguien ya fue??
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